¿Conocés el suero facial? Te contamos los secretos de esta maravilla potenciadora

Un producto indispensable y amado por cada vez más mujeres que hidrata de manera profunda la piel, y que, a diferencia de las cremas comunes, posee una alta concentración de activos, su mejor secreto para tratar problemas puntuales de la piel del rostro porque incrementa beneficios y potencia propiedades de las otras. Aprendemos sus virtudes y cómo usarlo adecuadamente.

Hablamos del sérum facial, la revolución en la cosmética moderna en gel o emulsión, que se distingue de los típicos cuidados del cutis por su textura liviana, consistencia más húmeda y por adentrarse en la dermis más pronto, algo ideal para el día y la noche, porque resulta oil free.

Con menos ingredientes, y los beneficios reunidos, este suero alcanza un poder más alto de eficiencia respecto a las otras, que igualmente deben usarse para complementar la rutina del rostro y así disfrutar una piel muy saludable, y por eso se ha vuelto el favorito de muchas.

De esta manera, es posible apreciar sus resultados más rápido en cutis de todas las edades y tipos porque trata a capas profundas.

Y la gran diversidad de marcas que elaboran sérum es otro punto a favor. Así, se encuentran reafirmantes, revitalizantes, regeneradores, calmantes y antioxidantes, entre otros.

¿Cuál conviene según las características de tu piel?

En pieles deshidratadas: muy favorecedor para quitar la sequedad, ideales los que contienen ácido hialurónico o glicerina. Aportan un plus de humedad natural.

En pieles envejecidas: los sueros a base de ácido hialurónico o retinol contrarrestan el paso del tiempo.

En pieles acneícas: el ácido salicílico favorece la desinflamación y mejora el aspecto graso.

¿Cómo lo aplicás?

Especialistas en piel de Farmacia Morteo, aconsejan emplearlo previo a la utilización de la crema facial de cada día, al levantarte y al acostarte, sino se estará impidiendo la absorción correcta.

Una vez limpio el rostro de toda impureza, aplicar una cantidad chica del producto, solo una o dos gotas, en las yemas de los dedos y a continuación esparcir cubriendo todas las zonas con movimientos ascendentes en círculo de adentro hacia afuera, incluido el cuello.

Su acabado tan ligero beneficia la absorción total del producto. Aun así, esperá unos minutos antes de volver a tu crema habitual.

Recomendaciones de uso: a partir de los 30 o 35 años, junto a los primeros signos que denotan el comienzo del paso del tiempo en la piel de la mujer. Este suero favorece la regeneración a nivel celular y frena el surgimiento de manchas y posibles arrugas incipientes.

En definitiva, el sérum es un producto que mejora ampliamente la condición inicial de la piel, siempre dependiendo de qué necesidades se deseen cubrir, y potencia los atributos de las cremas que le siguen en aplicación.

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