Una buena sonrisa no tiene precio

Las personas suelen tener un sentido de la estética muy marcado. Si bien existen diferentes maneras de apreciar el mundo, y no todos los gustos son iguales, la verdad es que hay quienes buscan el valor agregado a todo. Y eso también se puede trasladar a pequeños aspectos de cada una de las personas, lo cual hace que tengamos mucho cuidado con las cosas que vamos a hacer en nuestro día a día.

La sonrisa, dicen algunas personas, es la ventana al alma, y es por eso que tantas personas la consideran algo tan importante como una prenda de vestir o si tienen el pelo con el largo correcto.

Pero también hay un componente más allá de los estéticos; una mala salud dental y bucal puede llegar a traer otros problemas de salud más graves. Profesionales de la odontología, como la Dra. Alaya, siempre recomiendan a sus pacientes no dejar de lados sus chequeos anuales para poder estar al tanto de cualquier tipo de problema. Considerando que la dieta de muchas personas incluye alimentos con exceso de azúcar y bebidas gaseosas con alta cantidad de colorante y componente ácidos, no es extraño ver como cada vez hay más casos de caries, gingivitis y otras enfermedades de los dientes que, de no tratarse a tiempo, pueden tener como consecuencia la remoción de la pieza dental afectada.

Los chequeos dentales son siempre para evitar llegar a ese punto tan extremo. Si bien hay personas con una predisposición genética que los hace proclive a tener una mala dentadura, existen métodos para evitar que la pieza dental se pierda. Es por eso que las limpiezas, los tratamientos de conducto o la aplicación de implantes (de los cuáles siempre es bueno leer más) se convierten en los mejores aliados para una persona y el profesional de la odontología con quién se atienda.

Muchas veces, la sonrisa perfecta no es aquella que nunca necesitó un tratamiento con el dentista, sino la que pudo ser reparada las veces que fuera necesario. Lamentablemente, muchas personas le tienen miedo a tener que hacer alguna consulta relacionada con sus dientes. Los consultorios odontológicos, por la naturaleza del trabajo que se hace, suelen ser lugares que causan pavor entre personas adultas o menores. SI bien puede

¿Existen maneras de convencer a una persona de que ir al dentista es una buena idea? Lamentablemente no. El simple hecho de saber que sus dientes pueden estar mejor por el sólo hecho de ir, hacerse revisar y seguir una serie de indicaciones debería ser suficiente para que alguien se convenza de ir. Aun así, hay personas que siguen buscando excusas para evitar hacerse los chequeos anuales y postergan cualquier tipo de arreglo hasta último momento, cuando es difícil o imposible arreglarlo.

Esto no es algo de estos tiempos, pero considerando que la tecnología que se utiliza ahora es mucho más superior que la de los últimos 50 años, parecería ser que el problema es simplemente que nadie quiera que les traten los dientes. Y es una lástima porque, como dijimos al principio, una buena sonrisa es la ventana al alma.

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